EL ADN Y LA VIRTUALIDAD
ADN Y LA VIRTUALIDAD
Profesor
Douglas Torres
Marlenis
Primera
Actualmente
vivimos en un mundo habitado por máquinas que extienden la percepción humana,
son cambios recientes que hacen necesaria la utilización de tecnologías de
avanzada como herramientas de apoyo que nos facilitan el aprendizaje, generan
nuevos conocimientos y competencias para descubrir el entramado complejo de la
virtualización del cuerpo humano, lo que permite conocer su interior
sin necesidad de abrirlo, gracias a las membranas virtuales.
En este aspecto, señala López
(2012) la
tecnología ha avanzado impresionantemente, con el hecho de que ya no es
necesario lacerar el cuerpo para observar lo que se encuentra dentro de él, ya que existen
maquinas que pueden separar el cuerpo, las partes que no requieren, las hacen
invisibles a los ojos, para poder centrarse solo en un lugar específico.
Este tipo de
avances tecnológicos son bastamente reconocidos por campos como la medicina, bioquímica,
biotecnología y la biología virtual, entre otras, según Levy (1999, 21) ”una vez virtualizado el cuerpo se vuelve
permeable", debido a que los dispositivos virtualizan los sentidos, en una realidad
virtual que permite experimentar la integración entre diferentes modalidades
perceptivas, que reviven la experiencia sensorial en una reinvención donde funciona la acción de los aparatos para
proyectar las imágenes, denominada hipercuerpo, donde a través
de la tecnología, se puede entrar en el cuerpo humano, se hace una distinción de como el
cuerpo está físicamente en un lugar determinado, y además se pueden hacer implantes, así
como el transplante de órganos es ya una práctica quirúrgica habitual que reemplazan o mejoran
partes del cuerpo humano, y se pueden desprender
partes del cuerpo de manera individual.
Para Todd et. al (2017),
algunos de estos avances tecnológicos en las últimas
décadas, han permitido
acercar a las personas, y a mundos imperceptibles a los sentidos; la ingeniería genética permite clonar (multiplicar)
fragmentos de ADN y expresar genes que producen las proteínas para las cuales
estos genes codifican en organismos diferentes al de origen, igualmente,
permite tener la noción de cómo se ve una molécula de ADN.
La
estructura de doble hélice del ADN (ácido ribonucleico), que los investigadores
James Watson y Francis Crick mostraron en el año 1953, así como su
funcionamiento, proporcionó respuestas relacionadas con la herencia y la
genética, la información contenida en la bases del ADN determinan las
características y funciones que se encuentran en cualquier organismo, como el
código genético (Todd et. al, 2017)
El equipo de Oxford ya ha colaborado con otros
investigadores en el MRC WIMM para examinar cómo el ADN que codifica parte del
complejo de hemoglobina (la molécula que transporta el oxígeno en los glóbulos
rojos) se pliega en 3D, y cómo el plegamiento cambia en diferentes tipos de
células.
Las implicaciones de estos avances, señala Todd y
otros (2017) conciernen a todas las personas, los investigadores del Instituto de
Medicina Molecular MRC Weatherall (MRC WIMM), han desarrollado una tecnología
que permite a los científicos explorar la compleja estructura tridimensional
del ADN en la realidad virtual, por tanto, resolver la
secuencia que compone el código genético, ahora es más fácil a raíz del
uso de la tecnología, los genes también se activan y desactivan mediante la
interacción física entre partes específicas del ADN y se presentan animadas en tres dimensiones.
Esta
se hace desde CSynth (Bio-visualización
hecha interactiva), esta es una plataforma
de visualización
interactiva basada en la física para visualizar la estructura 3D de las
moléculas biológicas, está diseñado principalmente para proporcionar una forma
atractiva de explorar y comprender la compleja estructura del genoma en 3D
mediante la integración de datos de la próxima generación de secuencias ( Hi-C ) y el modelado. Por ejemplo, le permite al usuario ver un mapa
de calor tradicional Hi-C superpuesto con estructuras 3D generadas de forma
dinámica o precomputadas, es una
excelente herramienta de aprendizaje y participación pública, especialmente, cuando
se combina con la Realidad Virtual.
Sin embargo López (2012) refiere que para asimilar estos cambios, es necesario
entender los conceptos científico-tecnológicos
que los hacen posibles, como el área de la ingeniería biónica, donde se
pueden combinar órganos
de diferentes cuerpos, se presentan visualizaciones disponibles que están animadas en tres dimensiones, lo que facilita el
proceso de acercamiento a los mundos imperceptibles a los sentidos, lo que muestra hasta qué punto, el
cuerpo se virtualiza y actualiza.
A diferencia de
otras herramientas similares, el CSynth combina el modelado interactivo con la
capacidad de conectar lo que ven en su modelo 3D con la información de la
secuencia de ADN disponible gratuitamente en línea. Los usuarios pueden
cambiar dinámicamente los parámetros y comparar modelos para ver cómo esto
podría afectar a los genes y otros elementos en el ADN, como los interruptores
que activan y desactivan los genes .
Una característica
adicional de CSynth es que combina su modelo computacional de vanguardia con
Realidad Virtual, esto significa que los investigadores pueden virtualmente
ingresar dentro de la estructura del ADN y explorar y manipular las moléculas de ADN de una manera nueva. No necesita instalación de
software y es extremadamente rápido de ejecutar, estos investigadores esperan que la interfaz web
pública que CSynth sea útil para la educación y el aprendizaje, siempre y cuando
se esté en conocimiento de entenderlas, interpretarlas y manipularlas, y que los investigadores puedan
compartir sus modelos en línea.
El texto anteriormente escrito, se relaciona
con lo planteado por Levy (1999), cuando señala que:
“...hoy
en día nos asociamos virtualmente en un cuerpo articulado con quienes
participan en las mismas redes técnicas y médicas. Cada cuerpo individual se
convierte en parte receptora de un inmenso hipercuerpo híbrido y mundializado,
eI hipercuerpo de la humanidad, haciéndose eco de la hipercorteza que empuja
sus axones a través de las redes digitales del planeta, extiende sus tejidos
quiméricos entre las epidermis, entre las especies, más allá de las fronteras y
los océanos, de una orilla a la otra donde el fluido rojo de la vida, irriga un
cuerpo colectivo, sin forma, disperso, la carne y la sangre, puestas en común,
abandonan la intimidad subjetiva y pasan al exterior, pero esta carne pública
regresa al individuo trasplantado, al beneficiario de una transfusión, al
consumidor de hormonas”(p.22).
Así, la virtualidad
cruza dos grandes planos que aparecen también en el mundo concreto el
individual y el grupal que involucra también la identidad y alteridades, ¿qué
función tiene ese cuerpo?, desde este punto, lo virtual representa una
prolongación del espacio real, el cuerpo
viene a ser el espacio que propicia esa flexibilidad, de ahí que para entender
lo virtual y sus relaciones con el cuerpo como espacio de acción, es necesario reconocer los mecanismos de
construcción de identidad y alteridad en el espacio concreto.
Como se ha descrito en párrafos
anteriores, el cuerpo anatómico-funcional supone el establecimiento de un
límite claro entre interior y exterior que da la coherencia e integridad
necesaria a su organización, y consecuentemente, si
pensamos que los circuitos de transporte de sangre, órganos y bacterias dibujan
un “hipercuerpo híbrido y mundializado” (Lévy 1995), las bases de datos de
genes, donde es posible almacenar, gestionar y transmitir un gran volumen de
información genética de diferentes organismos, familias y especies, llevan la
hibridación y globalización del cuerpo, donde sus elementos, los diferentes genes, son figuras
fantasmales y ubicuas que a través de sus tránsitos, dibujan un gran circuito
global donde se conectan multitud de instituciones, agentes y objetos.
Éstas no se
encuentran nunca en un lugar concreto, sino que están aquí y allá
simultáneamente, donde la información genética que compone la base de datos de
genes, no se agota ni se detiene en su visualización, en su almacenamiento, ni
en su uso en un proyecto concreto de investigación, puesto que dibuja un cuerpo
desterritorializado, híbrido y escurridizo que no se agota en un cuerpo humano,
como el famoso heterogénesis, lo que
supone el establecimiento de un límite claro entre interior y exterior que da
la coherencia e integridad necesaria a su organización.
Sin embargo,
en la nueva genética este límite se vuelve borroso porque el ADN ha pasado de
ser una unidad fundamental a ser el resultado de una articulación de elementos
heterogéneos que sobrepasa los límites del cuerpo anatómico-funcional, de este
modo, el ADN, al tomar una forma rizomática, lo cual es un
espacio en blanco en el que se articulan multitud de elementos heterogéneos, y
en el que cualquiera de ellos puede ser conectado con cualquier otro, que
dibuja múltiples líneas de fuga por las que el cuerpo se agencia con multitud
de elementos distintos, esto permite incrementar la potencialidad del cuerpo en
lo que Lévy denomina heterogénesis, es decir, la posibilidad de devenir multitud
de cuerpos diferentes, y estas comunicaciones y transferencias paralelas que se dan en el
seno del ADN ponen directamente en cuestión la organización arbórea del cuerpo
al permitir pasar un la virtualización del cuerpo y la investigación genética.
Y es por
este motivo, que este cuerpo heterogéneo y virtual se actualiza produciendo
cuerpos que quebrantan las diferencias previamente establecidas, ya que una
actualización de este cuerpo heterogéneo puede ser cualquier injerto que
produzca una encima específicamente humana que evite el rechazo, pero otra
puede ser inesperada y dañina, en este sentido, la heterogénesis que acompañan
a la virtualización del cuerpo en la investigación genética trae consigo el
aumento de la potencialidad, que es a la vez novedad e imprevisibilidad.
Sin embargo,
la genética transforma este cuerpo en algo inherentemente fluido, su
materialidad ya no es la del sólido sino la de la información de una base de
datos, y esto conlleva un cambio importante en las dinámicas de virtualización
y actualización. Desterritorialización La sangre, los órganos y las bacterias
pueden viajar, con unas infraestructuras adecuadas, a velocidades realmente
sorprendentes, mostrando como el cuerpo no es algo que deba necesariamente
estar circunscrito a unos límites fijos y locales. No obstante, estos
elementos, que desterritorializan y hacen maleable el cuerpo, donde la materialidad basada en sólidos, carece de simultaneidad,
una propiedad sin la cual no es posible concebir un cuerpo completamente
desterritorializado.
Por tanto, la
virtualización del cuerpo es una manera de interactuar y de experimentar nuevas
experiencias y/o de optimizar resultados, es como estar en dos mundos a la vez,
ya que es una manera de ver como el humano ha rebasado muchos de los límites
que se le habían planteado, y de cómo la tecnología ha ayudado a facilitar acciones
de la vida cotidiana de una manera más sencilla, y que en casos como la
medicina, representa más seguridad para los pacientes, y como explica Lévy,
los circuitos de sangre, órganos y cuerpos, que atraviesan diferentes lugares “del
planeta” para articularse y actualizarse en una operación quirúrgica en una
ciudad concreta y en un cuerpo concreto, ya muestran está tensión
virtual-actual.
REFERENCIAS
Levy, P. (1999). Qué es lo virtual. Barcelona: Paidos. [libro en línea], Disponible en: http://www.who.int/occupational_health/publications/pwh3sp.pdf
(Consultado
marzo, 2019)
López,
M. (2012). La virtualización del cuerpo.
http://madylo.blogspot.com/2012/09/la-virtualizacion-del-cuerpo.html
(Consultado marzo,
2019)
Todd, A. (2017). El ADN. Instituto de Medicina Molecular. Portal de Revistas
electrónicas. [Documento en
línea], Disponible en: https://ve.linkedin.com/company/instituto-de-medicina-molecular
(Consultado febrero, 2019).
Time to step inside your DNA. [Documento en línea]. Disponible en: http://www.ox.ac.uk/news/science-blog/time-step-inside-your-dna
(Consultado febrero, 2019).
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